Alemania en autocaravana.
Seguimos atravesando Alemania camino de Polonia, el país que queremos conocer durante los próximos meses.
Viajar en autocaravana por Alemania no es tan cómodo como en Francia. No hay una gran superficie en cualquier pueblo donde se pueda parar cómodamente a comprar cualquier cosa, llevar la ropa a la lavandería o estacionar para dormir. Todavía hay algo de cultura de viajar con vehículos vivienda, y puedes pasar una noche casi en cualquier sitio, pero las costumbres son algo diferentes: en Heilbronn intentamos aparcar en un supermercado, donde había sitio de sobra, para comprar y hacer la colada, y un señor de un puesto de comida nos echó de malas maneras.
El idioma también nos hace ir un poco más inseguros, pero seguimos en Europa: hay supermercados, funcionan las tarjetas (también MasterCard) y el roaming nos permite utilizar Internet para traducir el texto de las señales de tráfico. Y es que a los alemanes les encanta poner texto en las señales.
Parece que a medida que vamos más al este, menos se tolera a los vehículos vivienda.