Obsesión y colección
Favoritísimos, brujas, Mickey Mouse y Michael Bublé
Mi sitio favorito de Madrid es una farmacia. Cada vez que tengo que ir por trabajo, la visito. Al principio, solo había unas pocas figuras de brujas en el escaparate, pero con el paso del tiempo, se han sumado como cincuenta brujas, duendes y seres similares (también proclamas a favor de la sanidad pública y en contra de la tala de árboles [bruja moderna coded 100%]). En el interior, también hay plantas y un acuario bastante grande que me hace pensar en Exótica (1994), la peli del pervertido al que yo más quiero, Atom Egoyan. Todo tiene, como mínimo, dos centímetros de polvo y, el viernes, cuando volvía de cenar en una zona terrible, encontré algo de paz viendo cómo una araña tejía una telaraña cerca de la nariz de una de esas brujas. Pensé: «todo sigue en su sitio aunque no lo parezca, ánimo, etcétera». En mi corazón siempre ha habido un lugar bien grande para la gente que colecciona, para la gente a la que le obsesionan determinadas cosas. Cada vez que descubro a un nuevo coleccionista, mi mundo se ensancha un poco más gracias a tener acceso a ese otro mundo.
El primer coleccionista que se me viene a la cabeza es Mel Birnkrant, un tipo que lleva toda su vida coleccionando juguetes vintage y que tiene la colección más loca de Mickey Mouses del mundo. En su web, que es ya de por sí una pieza de arte, te puedes hacer a la idea de cómo tiene su casa (increíble) y puedes descargarte los libros que ha escrito (mi sueño es imprimirlos, encuadernarlos y desaparecer para siempre). También puedes ver el corto que Kenneth Anger le dedicó a su colección de Mickey Mouses y que lleva por título el nombre de la web de Mel, Mouse Heaven.
Otra de mis favoritísimas es Lindsay Blake, una mujer que vive en el Sur de California, colecciona fotos con famosos y las sube a la web con el mejor nombre de la historia: www.iamnotastalker.com. Me encanta la entrada en la que habla de su «fin de semana» con Michael Bublé y hace hincapié en su odio por los cazadores de autógrafos: «Me sorprendió ver que había como veinte paparazzis y cazadores de autógrafos [ella los llama “autograph dealers” o “graphers”] esperando a Michael. Aquellos que me leéis o visitáis mi web a menudo, sabéis que no soy PARA NADA fan de los cazadores de autógrafos: son superagresivos y normalmente intentan que les firmen 20 o 30 cosas, así que luego el famoso no tiene tiempo para nada más.» En la web también tiene secciones como «My L.A. Must-Stalk List» o «Challenge Lindsay!», donde te ayuda a adivinar en qué lugar de la geografía estadounidense se rodó tu serie o peli favorita (es como el GeoGuessr de los überdesquiciados). En «Celebrity Photo Booth» está la colección interminable de fotos que Lindsay se ha hecho con famosos, desde Willem Dafoe o Harry Hamlin1 hasta gente que ni idea. Por desgracia, lleva desde 2019 sin actualizarla y en la sección «Upcoming Celebrity Events» aparece un mensaje en el que dice: «A causa de la pandemia del Covid-19, no hay eventos en Hollywood. Actualizaré la página a medida que todo vaya volviendo a la normalidad». Y todo ha vuelto más o menos a la normalidad, pero ella sigue sin aparecer y no me acepta la solicitud de seguimiento que le envié hace un montón por IG (¿quién stalkea al stalkeador? ¡Yo!).

Espero que Lindsay esté bien, también su padre con el que posa en algunas de las fotos. Y sé que te estarás preguntando, y con razón, que por qué no he incluido a Liberace en esta breve lista de coleccionistas, pero a él le dedicaré un monográfico más adelante porque es mi persona favorita número 1. También sé que te estarás preguntando por la ubicación de la farmacia y aquí va una pista: está en la misma calle que una discoteca a la que va Kiko Matamoros.
Happy stalking!
Alba G. Mora

P.D.: ¡IMPORTANTE! Dos minutos antes de que te llegara esta newsletter he podido saber que la película gratuita de esta semana en Le Cinéma Club es CINEMANIA (2002), una de mis favoritas de todos los tiempos, te lo prometo. Estará disponible durante una semana y retrata el día a día de cinco personas perfectas obsesionadas con el cine y con ir al cine. Timing perfecto.


