ruido.silencio.ruido.silencio.ruido.silencio.ruido.silencio
Desde que puedo recordar, los conceptos de ruido y silencio me han causado fascinación.
Debían correr los años de secundaria, yo y mi amigo Serrato a veces nos poníamos a hablar de cosas más profundas de lo que se supone deberían hablar dos chicos de secundaría. No es que fueramos muy profundos ni nada, al menos yo no, pero a veces nos daba por ahí.
Un día uno de los dos menciono que cómo sabías que en realidad estabas experimentando el silencio y no era que en realidad había tanto ruido que no podías escuchar nada. Y que a lo mejor eso te hacía pensar que cómo el ruido era tan potente creías no percibir sonido alguno. Y eso se cofundia con silencio.
No recuerdo quién lo dijo.
Luego uno de los dos hizo el simil de que podría ser como una luz tan potente que podría cegarte. Y al no poder ver nada de tanta luz, uno pensaba que estaba viendo la oscuridad, pero que en realidad era luz lo que veía, pero como no se podía distinguir nada creías estar en completa oscuridad.
Y desde esos años es que estos conceptos oximoronicos como un ruido ensordecedor, o una luz cegadora, o un vacio que ocupa todo el espacio, o los extremos que terminan tocandose, ocupan un espacio en mi mente que constantemente se encarga de traerlos de vuelta subconscientemente a mí.

Ya han pasado muchos años desde la secundaria. He perdido el contacto con Serrato, quien ahora es un locutor de radio, y a quien, aunque no soy un radioescucha frecuente, lo escucho de vez en cuando en algún taxi que trae la estación donde el transmite o en algún lugar en la calle donde esuchen esa estación.
Pero con lo que si que he seguido en contacto es con estos conceptos. Conceptos que muy seguido vienen a mi mente desapercibidamente.
Y estos conceptos me hacen pensar en cuántas veces estarémos confundiendo lo que está pasando cuando en realidad esta pasando otra cosa diferente.
¿Cuántas veces hemos pensado que debemos guardar silencio cuando en realidad lo que debemos hacer es hablar?
¿Cuántas veces hemos debido guardar silencio y escuchar en lugar de hablar y decir algo sin substancia ni de ayuda, precisamente porque no hemos guardado silencio y escuchado?
¿Cuántas veces hemos creído que mantenernos cerca era la decisión correcta cuando en realidad hemos debido guardar la distancia? Y viceversa.
Siempre viceversa.

¿Cuántas veces hemos buscado respuestas cuando en realidad debimos haber seguido buscando preguntas?
La lista sigue indefinida e infinitamente.
Y no es mi intención ser un completista y llenar toda esta página con conceptos como estos infinitamente.
Pero igual esto si que te puede servir como un buen recordatorio para buscar que percepciones tienes que quizas no sean las más cercanas a la realidad. Bueno, quién sabe. Haz el ejercicio de pensar en ello si te encuentras en la disposición de hacerlo. Puede ser divertido… … … o puede que no.
Alex
P.S. Aquí hay un par de ilustraciones más sobre estar confundido para ti:


P.P.S. Recuerda que si esta pieza te puso la piel chinita, al menos te hizo sentir algo, o simplemente te gusto, estás son las formas en que puedes apoyarme:
UNO
Comparte este email con más personas. Dale reenviar y comparte este email con alguien más. O, si alguien te paso este email y lo que acabas de leer te hizo pensar algo diferente, sentir algo diferente, o simplemente te gusto, recuerda que puedes subscribirte AQUÍ
DOS
Estoy volviendo algunas de mis ilustraciones en productos como camisetas, stickers, decoraciones, fundas de todo tipo y más. Visita y deja salir tu impulso capitalista en mi TIENDA
TRES
Si aún no lo haces puedes seguirme en mis redes sociales y apoyarme a difundir mis creaciones:
CUATRO
Puedes ayudarme a crear más ilustraciones con una subscripción mensual. Consideralo como si me picharas unos tacos una vez al mes. Haz cliq Aquí y scrollea hasta abajo y ahí puedes donar la cantidad con la que te sea posible apoyar.