Una muerte en la familia
¡Hola gente linda!
No, no les voy a hablar del comic de Batman, del mismo nombre.
En realidad es textual, el domingo falleció mi tio (que también era mi padrino) y ando de capa caída, porque encima me tocó comprobar a mí que se había ido.
Un tipo realmente adorable, con pocas vueltas, siempre te iba a atender con una sonrisa, y nunca te iba a “molestar” salvo por un caso de extrema urgencia. Y esto que digo es solo “la primera capa” de lo que era una persona de esas que hay pocas. Por eso me ausenté del Newsletter unos días, porque realmente pocas ganas tenía de escribir nada.
Obvio que le dediqué unas palabras a él, que pueden leer en mi 👉post, si aún no lo hicieron.

🃏Pensando en lo obvio, la carta de la semana

Es unevitable que todo me haga pensar por estos dias en ese “cambio de estado” del que tan poca constancia tenemos. Porque no es más que eso, nuestro motor deja de funcionar en el cuerpo físico, que inmediatamente comienza a descomponerse hasta convertirse en nutriente de otras vidas, y nuestra conciencia simplemente deja de existir para el resto. Porque no sabemos que es lo que sucede después, salvo especulaciones, basadas o no.
Solemos decirnos que tenemos que vivir cada segundo, cada ratito disponible como si fuese el último, para al momento siguiente, seguir deslomándonos para cambiar nuestro tiempo por un par de monedas, o bien pelearnos por pavadas con gente que realmente nos importa y no sabemos si vamos a volver a ver.
Es que no es fácil darle el valor a cada segundo, porque encima ese valor es relativo. ¡Y nadie le puede decir a otro como disfrutarlo más!
Por eso la carta de la muerte solo marca un cambio de estado. Porque también es relativa. Nosotros decimos que esa persona “murió” —como también acostumbramos a decir que “pasó a mejor vida”, pero de lo único que somos testigos, es que ese cambio nos afecta a nosotros, a los que quedamos, mientras que los fallecidos… en algún momento nos vamos a enterar que sucede con ellos.
Así que si te sale en una tirada esta carta, mejor ponete a pensar en qué cambios pueden venir en tu vida, que no tengan que ver con un viajecito sin retorno al más allá.
📺 Recomendación alegórica.

Esta película es una de mis favoritas por varios motivos En principio porque tiene viajes en el tiempo y es una de mis debilidades, en lo que respecta a géneros.
Segundo porque tiene a Rachel McAdams con la que en otra vida seguro que fuimos felices y comimos perdices. Me puede la flaca.
Y tercera y no necesariamente en ese orden de importancia, porque tiene una de esas escenas que cada vez que veo, me destruyen. Incluso desde antes de perder a mi viejo, porque realmente es muy conmovedora. No se las quiero spoilear…
O mejor sí. Si no la vieron y le van a dar una oportunidad NO LEAN LO QUE SIGUE.
Resulta que el chico (Domhnall Gleeson) es de una familia en la que los hombres, al cumplir 18 años, pueden ir al momento que quieran de su pasado con solo entrar en un armario. Sin mayores explicaciones, tan solo es así. Y en un momento determinado, el padre del protagonista muere. Como es lógico, su hijo lo va a visitar cada tanto y a jugar un partido de ping pong que es un entretenimiento que ambos comparten desde siempre. Una ventaja increíble, solo por un detalle, cuando él quiere tener hijos, cada vez que viaja al pasado todo “se resetea” y puede pasar cualquier cosa, desde que no los tenga en realidad, o que sean diferentes. Entonces debe tomar la determinación de dejar de viajar tan atrás, para no afectar a su propia familia, pero perdiendo también la oportunidad de ver a su padre.
Entonces viaja una sola vez más, para despedirse. Y el padre, —un TREMENDO Bill Nighy—, ya sabiendo como funciona todo, le dice: “es la última, ¿verdad?”, y se despiden con un abrazo.
También es una alegoría a la falta de oportunidades que todos nosotros tenemos de poder despedirnos de un ser querido de esa manera.
Puede que hoy esta película me ponga más sensible que nunca, pero ustedes me dirán si les provoca algo parecido.
FIN DEL SPOILER
🎬 Amén de lo que les contaba antes, es una genial comedia romántica, llena de situaciones tan graciosas como tiernas.
🧠 Soñar con líneas de código
Estoy mudando el hosting de mi web entendemeediciones.com. Una complicación detrás de otra porque me agarra en medio de una remodelación necesaria, pero con un alojamiento que nunca fue tan paupérrimo como para complicarme tanto las cosas. No les voy a decir que es Hostrentable para no quemarlos, sobre todo al servicio técnico que te responde como si fuesen de una oficina pública, pero por suerte no los voy a tener que sufrir más.
Ahora me fui a Donweb, que es como Don Satur de macanudo pero sin bizcochitos.
Y todo se complica porque son dos sistemas diferentes pero espero que se note en la rapidez y practicidad.
Y voy a estrenar también dominio: ahora me van a poder ir a buscar a henrydrae.com porque me convierto en producto. Mi cuerpo, mi decisión. Me lo sugirieron y accedí, aunque mucho bien al ego, no me hace.
Lo interesante es que voy a poder exhibir mejor mis trabajos y por fin en un solo lugar y que quede más o menos coherente.
Gracias por estar.
¡Hasta el próximo boletín, espero que sin más malas noticias!
—Henry