Mejor no lo veas
👋 ¡Buenos días, madrugadores a los que Dios ayuda!
Si alguno de ustedes se pregunta por qué recibe estos mails a las 8 y media de la mañana, si dije mil veces que me levanto después de las 10:00, hay una sola respuesta: está programado. Más grabado que los vivos que hacía Tinelli en Showmatch. Pero si se los llego a enviar cuando lo termino de armar, va a quedar sepultado entre decenas de mensajes de esos que les quieren cobrar una deuda y tienen la esperanza de que si los bloquearon de WhatsApp van a tener la suerte de que alguien les responda por mail “que los esperen tantito, que ya les mandan un giro postal con intereses y todo”.
Hoy estuve al filo de no mandar el News diario, —me auto exigí a que sea con esa frecuencia—, porque estoy rediseñando toda la web, y el desafío es que no esté caída ni un solo día. Va a tener tienda, el blog de siempre pero renovado, mis libros, los mazos, una tienda, un parque de diversiones y no sé si no le mando tragamonedas, mirá.
Pero va quedando linda. Todo eso con una perra mordiéndome los pantalones cada cinco minutos, que no es poco. Pero bueno…

¿Comenzamos?
🃏 Proyectos que estoy retomando: Tarot para no videntes.

Espadas del Destino (inspirado en la obra de Alejandro Dumas)
Mientras veía División Palermo me acordé que había dejado este proyecto trunco. Y bueno, es hora que vea la luz, no como… Sí, ya sé que es un chiste fácil, acostúmbrense a eso también.
La cosa es que me están ayudando algunos docentes de escuelas en las que atienden esa problemática, para que además de servir a las personas que no ven absolutamente nada, tengan visión reducida, con lo que habría que tener en cuenta contrastes y demás detalles visuales.
No será un mazo con relieves como los billetes porque sino me agarra la 4ta guerra haciendo cartitas, pero si tendrá un dignísimo sistema de lectura braille en todas las tarjetas, y un manual en audio, para acompañar.
Los tendré al tanto, obviamente. Y si tienen sugerencias, manden!
Cada carta está construida como símbolo, no como código.
Y como símbolo, no necesita ser traducido ni reducido, sino leído con lo que tengas encima ese día: tus miedos, tus sueños, tus broncas, tus creencias, tus prejuicios…
Eso también es lectura, basada en pura intuición.
Ahora sí, pasemos a las cartas que hoy se abren solas en la mesa:
🃏Recomendación a ciegas: Espera en la oscuridad
🎬 Wait Until Dark – Ceguera selectiva y otros dones.

“Todo tiene que ver con todo”
Pancho Ibáñez
Pero claro, Marta, te hablé de cieguitos y se me vino este peliculón a la cabeza. Espera en la oscuridad fue varias veces imitada, tiene una versión teatral (que incluso protagonizó el mismísimo Pierce Brosnan en Brodway), pero sigue causando los mismos sobresaltos cada vez que la veo.
Wait Until Dark (1967) es una de esas joyas donde todo sucede en una sola habitación... y aún así, uno termina agotado como si hubiera corrido una maratón con los ojos vendados. Audrey Hepburn es Susy, una mujer que acaba de quedarse ciega y que no tiene mucho tiempo como para afligirse que digamos, porque un grupo de delincuentes bastante aparatosos entra en su casa a buscar una muñeca rellena de heroína.
La trama es tan simple como perversa. Pero lo curioso no es el argumento en sí, sino cómo se lo cuenta. A medida que avanza la trampa que le tienden, Susy deja de ser la víctima perfecta para convertirse en una amenaza inesperada. El momento en que rompe las lámparas y apaga todas las luces es de una belleza simbólica formidable: hace de la oscuridad su aliada, y ahí si se nos olvida a todos que es medio novata a la hora de andar sin faros.
Alan Arkin, por su parte, se pasea como si fuera un asesino que a veces nos recuerda a un Muppet, pero así y todo logra ser uno de los villanos más inquietantes del cine sin necesidad de levantar la voz (quizás saltando un poquito, eso sí).
Pero lo mejor de la película no está en el suspenso, hoy se la puede ver con menos inocencia y con la idea brutal de que a veces, cuando dejás de ver, empezás a entender mejor qué está pasando a tu alrededor. Lo cual, si me preguntás, aplica también al noticiero, a las redes, y a más de una relación afectiva.
Que se yo, por ahí hasta te viene bien para tirarle un palito a tu ex, ¡el que nunca la veía!
🃏 🕯 Carta del Oráculo: El Luto de Felicitas (Nº 45)

A veces lo que más pesa no es lo que pasó, sino lo que no pudimos cerrar.
Y Felicitas —la de la Recoleta, la de las leyendas que aún caminan de negro entre mármoles góticos— lo sabe mejor que nadie.
🖤 La leyenda
Cuentan que Felicitas Guerrero, símbolo de belleza trágica en la Buenos Aires de 1800, murió por amor y que su espíritu quedó atado al cementerio donde yace. Dicen que se la ve deambular entre mausoleos, vestida de luto eterno, como si aún esperara que el pasado pida perdón.
Pero esta carta no habla solo de fantasmas literales, sino de los otros: los que llevamos dentro.
🧠 Significado oracular
El Luto de Felicitas aparece cuando hay un duelo no resuelto, una herida emocional que se niega a cerrarse del todo.
Puede ser una pérdida, un abandono, una ilusión que se negó a morir cuando debía. Esta carta es el eco de todo eso. No viene a atormentarte: viene a mostrarte que aún no soltaste.
La nostalgia, cuando se instala como ocupante ilegal en la memoria, nos convierte en espectros de nosotros mismos.
💬 Mensaje simbólico
Permitite sentir.
Honrá el dolor.
Pero no hagas del luto tu residencia permanente.
Felicitas no te reclama que olvides, sino que dejes de vivir en pausa. Hay regresos que no dependen del otro, sino de uno mismo volviendo a la vida con otra mirada.
Quizás no se trata de cerrar, sino de aprender a convivir con lo que quedó abierto... sin que te duela cada vez.
🤖 Otro dIA con la IA

Detesto programar. Odio con todas mis fuerzas escribir líneas de código desde que apareció el idioma BASIC. Pero me gusta diseñar de vez en cuando alguna cosita así que igual termino enganchadome, cada tanto, en algo que tenga entorno visual. Y como ahora tenés asistentes por doquier para que cumpla tus fantasías más oscuras sin que tengas que escribir una sola línea de código, bueno, al final terminé armando mi web con uno de estos bichos que se empecina en hacerme aprender a manejar los estilos en CSS y la mar en coche. Lo peor es que le digo “no me interesa ni redactar ni revisar código” y me dice “pero es la mejor forma de aprender”. Y no hablo de ChatGPT, sino del asistente de Google IA cuya “humanidad” es agobiante. Y si no me creen pruébenlo, acabo de publicar una respuesta que me dio luego de que se equivocó unas diez veces al programar. La pifia feo, pero pidiendo disculpas, es un campeón.
Pero está quedando todo lindo, ya van a ver los resultados.
📌 Próximamente…
No les prometo nada, porque después se quedan expectantes. O eso quisiera creer.
Mejor sorprenderse. O tampoco.
Eso sería todo por hoy.
Gracias, gentuza.
Nos leemos en la próxima.
—Henry